TIEMPO PARA CUIDAR COMPARTIR EL CUIDADO PARA LA SOSTENIBILEDAD DE LE VIDA
Me hartan esas publicaciones tipo: “te matas trabajando todo el día para que a tus hijos no les falte nada y al final les faltas tú”. Digo, ¿qué quieren que hagamos?, ¿renunciar al trabajo? A mí me gusta lo que hago y sé que tengo horarios difíciles pero, ¿qué hago renunciando? Con un trabajo con menor remuneración andaría preocupada todo el tiempo tratando de cubrir pagos. ¿Eso es mejor? En vez de dejarnos la culpa, ¿no sería mejor contar con trabajos que sean más flexibles con las responsabilidades de los padres?
Este tipo de mensajes son cada vez más frecuentes en las redes sociales digitales. Las reacciones
varían desde la burla hasta el llanto, pasando por la “comprensión” y el consejo; y centenares de
mujeres identificadas etiquetan a otras mujeres para compartirles el texto. Se escucha también el asunto
en conversaciones privadas. Millones de mujeres viven día a día esta situación, dedicando su escaso
tiempo al trabajo remunerado y a la vida familiar. Una de las estrategias más comunes ante la necesidad
de hacer que el tiempo alcance es delegar el cuidado de los hijos, de las personas adultas
mayores, de personas con enfermedades graves y discapacidad que necesiten cuidado. El cuidado,
así como las tareas domésticas, son delegados a niñeras, abuelas, enfermeras, hijas mayores,
trabajadoras del hogar, servicios de catering, tutores escolares y servicios de transporte infantil,
entre varios otros recursos que constituyen arreglos sociales implícitos para la organización del cuidado.